Esta es la tercera parte de una serie de posts explicando la ciencia de datos en lenguaje para personas que no saben nada al respecto. Puedes ir al inicio aquí.
Los datos son la base de todas las buenas decisiones.
Un grupo de insights relacionados nos da conocimiento del dominio. Aquí, “dominio” es sinónimo de “campo” o “tema”. El conocimiento del dominio es la suma del conocimiento general que una persona tiene sobre un dominio particular.
Cada persona tiene diferente conocimiento del dominio dependiendo del área: mi abogado puede ser experto en derecho comercial colombiano, pero tiene conocimiento intermedio del dominio en ajedrez, y muy pobre (¿creo?) conocimiento de tejido a crochet. Hice una suposición ahí: dije que Jorge, mi abogado, no sabía nada de crochet cuando, en realidad, no tengo idea. Es mejor evitar hacer suposiciones, aunque a veces es inevitable.
Entre mayor sea el conocimiento del dominio, más inteligentes son las decisiones que se toman, es decir, decisiones con mayor probabilidad de ser acertadas o correctas. Como tengo conocimiento del dominio sobre mi esposa, tengo el insight de que ella llega a casa a las 6 PM, y también sé que le gusta que la espere cerca de su parada de bus para caminar juntos a casa. Entonces, puedo tomar la decisión de parar mis actividades a las 5:45 PM para ir a recogerla. Antes de tener este conocimiento del dominio completo, solía llegar tarde a recogerla, lo cual definitivamente no era la decisión correcta, como ella se aseguró de hacérmelo saber.
Este conocimiento del dominio tiene factores tanto de magnitud como de calidad. Un ejecutivo con 30 años de experiencia en un campo de rápida innovación pero que sigue tomando decisiones basadas en insights de hace 10 años probablemente tiene un amplio conocimiento del dominio, pero de baja calidad. Un joven emprendedor de 30 años a punto de lanzar su primera empresa con conocimiento fresco puede tener menos conocimiento del dominio en términos de magnitud, pero de mayor calidad.
Este salto de insight a conocimiento no sucede por arte de magia: Los hallazgos de ese proceso deben explicarse de una manera que sean fácilmente entendidos. Un insight debe ser comunicado de la manera más comprensible posible. La habilidad más valiosa de la persona o equipo responsable de medir, almacenar, transformar y comunicar los datos no es la manipulación de los datos para crear insights, sino la explicación del insight para crear conocimiento del dominio.
Una vez que este conocimiento del dominio ha sido amorosamente cultivado con datos, alimenta y mejora las otras etapas del proceso. La experiencia es la mejor guía cuando se trata de entender qué datos buscar, cómo cocinarlos perfectamente para la industria y el problema en cuestión, y cómo servirlos y presentarlos de tal manera que todos en nuestra organización puedan digerirlos bien para crecer grandes, informados e inteligentes. Esto es lo que diferenciará tus decisiones de meras opiniones.