Originally posted on LinkedIn
Nunca he tenido “tiempo para pensar”.
Desde chiquito, creo que me “tiré” mis sistemas de dopamina. De una cosa a la otra a la otra.
Videojuegos (a nivel adicción, decenas de miles de horas). Cuando no jugaba, dormía, a clase, a la actividad obligatoria del momento, a seguir jugando.
Y luego lo cambie a cosas más productivas - pero nunca me dejé tiempo muerto.
Me levanto, a los niños, a trabajar, a los niños y familia, a solucionar cosas de la casa, a correr a alguna cita, a dormir, a repetir.
Y estaba orgulloso. Hasta repetía “Don’t plan, Do” como mantra.
Pensé que tenía balance - paso muchísimo tiempo en “mi vida personal”. Pero nunca me permití pensar en “no hacer”.
Otra joya de “5 Types of Wealth” - para tener verdadera riqueza mental, deberíamos tener tiempo de quietud, donde estemos en nada además de escucharnos y pensar.
Y jamás he tenido. Jamás! Que locura, no?
Tanto me sorprendió que decidí hacerlo inmediato - voy a hacer un retiro de un día a una casa en el campo, solo yo con yo, sin dispositivos ni distractores.
¿que me pasará por la cabeza sin nada que hacer más que escuchar mi cabeza?
